El 27 de diciembre del Año del Señor 2025, tras un largo período de enfermedad sobrellevado con fe y paciencia, rodeado del afecto y cuidado de sus hermanos de comunidad, el P. Fausto (Pasquale) D’Antimi, TOR, partió a la casa del Padre en el convento de los Santos Quirico y Julita en Roma. Según los documentos conservados en los archivos de la Provincia de San Francisco de Asís y de la Curia General, el P. Fausto —de nombre civil Pasquale— nació en Arsoli (Roma) el 10 de agosto de 1937, hijo de Umberto D’Antimi y Anna Piacentini. Fue bautizado el 22 de agosto del mismo año y recibió el sacramento de la Confirmación el 27 de agosto de 1945.
Ingresó en la Orden con los frailes de la entidad ex dictione Ministri Generalis, una jurisdicción surgida tras la supresión del Comisariato romano en 1936. Inició el postulantado en el convento de San Sebastiano en Ponzano Romano y lo concluyó en el convento de Santa Maria al Giglio en Sciacca. Al comenzar el noviciado, el 3 de octubre de 1954, recibió el hábito religioso de manos del P. Vincenzo Grosso en la comunidad de Gesù Ecce Homo de Calvaruso. En esa misma comunidad profesó sus primeros votos en manos del P. Alberto Mobilia el 4 de octubre de 1955. Tras su formación en el convento de San Antonio de Padua en Asís, emitió la profesión solemne en manos del P. Pietro Chioccioni el 4 de octubre de 1959, en la basílica de los Santos Cosme y Damián.
En 1961, tras recibir la tonsura el 25 de febrero de manos del arzobispo Pericle Felici, según la práctica vigente entonces, fue admitido a las órdenes menores: al ostiariado y al lectorado el 18 de marzo por el cardenal Luigi Traglia, y al exorcistado y al acolitado el 9 de abril por el arzobispo Ettore Cunial. El 13 de octubre del mismo año obtuvo el grado de bachiller en Sagrada Teología en la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino (Angelicum). El 18 de noviembre de 1962, en la iglesia de Santa Maria della Salute en Primavalle (Roma), fue ordenado subdiácono por Anthony John King Mussio, primer obispo de Steubenville. El 2 de diciembre siguiente fue ordenado diácono por el obispo Filippo Pocci en la iglesia de Nuestra Señora del Sagrado Corazón y, finalmente, el 30 de marzo de 1963, fue ordenado sacerdote por el arzobispo Ettore Cunial en la basílica de los Santos Doce Apóstoles en Roma.
De 1963 a 1965 estuvo encargado del Seminario Menor San Ludovico, anejo a la fraternidad de San Gordiano en Civitavecchia. De 1965 a 1977 ejerció su ministerio sacerdotal en el convento de los Santos Cosme y Damián, en los Foros Imperiales de Roma, dedicándose de modo especial al acompañamiento de novios en preparación para el matrimonio. En 1977 obtuvo el diploma en órgano y composición organística en el Conservatorio de Música Licinio Refice de Frosinone. Ese mismo año, en el contexto de la reorganización de la entidad romana de la Orden ex dictione Ministri Generalis, solicitó y obtuvo su incorporación a la Provincia de San Francisco de Asís. Su primer destino en la Provincia fue el convento de Sant’Achille en Roma, donde permaneció hasta 1995, desempeñando el cargo de vicario parroquial de 1977 a 1979, párroco de 1979 a 1991, y nuevamente vicario parroquial hasta 1995.
Al mismo tiempo, continuó su labor docente como profesor de órgano y canto gregoriano, primero en el Conservatorio Licinio Refice de Frosinone y posteriormente en el Conservatorio Luigi Cherubini de Florencia. En los últimos años de su ministerio en Sant’Achille, se dedicó con amoroso cuidado a su padre Umberto, aquejado de la enfermedad de Alzheimer. Por este motivo, después de 1995 residió durante unos tres años en Vicovaro con permiso de sus superiores.
De 1999 a 2007 residió en el convento de los Santos Quirico y Julita en Roma, desempeñando durante el primer cuatrienio el cargo de ecónomo, al que posteriormente se añadieron los de vicario de la fraternidad y rector de la iglesia. De 2007 a 2011 fue nuevamente destinado al convento de Sant’Achille, para después regresar a los Santos Quirico y Julita como ministro local y colaborador en la basílica de los Santos Cosme y Damián, donde fue responsable de la oficina de matrimonios. De 2015 a 2019 fue rector de la iglesia de los Santos Quirico y Julita. Durante estos años también asistió a la fraternidad local de la OFS de los Santos Cosme y Damián.
En la rectoría de los Santos Quirico y Julita se dedicó con especial esmero al servicio de los más pobres —organizando la recogida y distribución de bienes de primera necesidad y ropa, coordinando a los voluntarios y escuchando a los necesitados— encarnando plenamente las palabras de nuestra Regla: «deben alegrarse cuando conviven con personas humildes y despreciadas, entre los pobres y débiles, los enfermos y leprosos, y los mendigos del camino».
El P. Fausto fue un pastor querido, un sacerdote acogedor y prudente para las comunidades a las que sirvió, y un padre y guía para muchas parejas que se prepararon con él para el matrimonio. Como docente, supo transmitir con competencia pedagógica tanto sus conocimientos musicales como su pasión por la belleza. Sus contribuciones a Analecta TOR y sus demás publicaciones dan testimonio de su trabajo en la profundización del papel litúrgico del músico y de los fundamentos teológicos del uso de la música en la celebración.
En sus últimos años, acogió el deterioro de su salud sin perder su carácter alegre, viviendo con espíritu de fe y de ofrecimiento, meditando con frecuencia y recordando a sus hermanos el lema paulino: «Ahora me alegro de mis sufrimientos por vosotros, y completo en mi carne lo que falta a las tribulaciones de Cristo en favor de su Cuerpo, que es la Iglesia» (Col 1,24).
Las exequias del P. Fausto se celebraron en la iglesia de Sant’Achille el 30 de diciembre de 2025, presididas por el P. Paolo Benanti, Ministro provincial, con la concelebración del Rvmo. P. Amando Trujillo Cano, Ministro general, y con la participación de numerosos hermanos de la Provincia y de la Curia General, así como de sus hermanas, familiares, amigos y numerosos fieles.
El P. Fausto descansa ahora en el cementerio de Vicovaro, según su voluntad, junto a su padre. Que su alma y las almas de todos los fieles difuntos descansen en paz.

